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Un grupo de clientes norteamericanos disfruta con Alejandro Fernández de una comida en Pesquera de Duero

ComidaChicago

Trece clientes procedentes de EEUU y gracias a una agencia de enoturismo y su guía, JeremyShaw, acudieron a la bodega Tinto Pesquera en medio de un tour que están realizando por diferentes zonas vitivinícolas de España. Los visitantes disfrutaron de una comida con el fundador de la bodega acompañada por los mejores vinos de Grupo Pesquera.

Los trece clientes tenían acordado con Grupo Pesquera una visita a la bodega para conocer las instalaciones donde se elaboran los vinos conocidos por todo el mundo. Posteriormente, los visitantes acudieron a una comida castellana maridada con diferentes vinos tintos de Tinto Pesquera, Dehesa La Granja, Condado de Haza y El Vínculo.

El tour por la bodega empezó a las 12:30 horas de la mañana. En el interior de Tinto Pesquera, el grupo visitante pudo conocer el lagar hecho museo donde Alejandro Fernández y su familia elaboraron los primeros vinos; las diferentes salas donde Tinto Pesquera envejece hasta su perfección; y los depósitos donde ahora mismo empieza el proceso de transformación de mosto a vino tras una vendimia que todavía no ha terminado.

Además, en el lugar, los trece clientes pudieron hacer una cata del Alejairén, el vino blanco elaborado por Grupo Pesquera en su bodega en La Mancha. En el comedor de Alejandro Fernández junto al cotarro de las bodegas de Pesquera de Duero, en torno a las 14:30 horas, el almuerzo empezó con un Gran Reserva El Vínculo 2005 y una selección de ibéricos y queso elaborado en Dehesa La Granja.

Después, con un potaje de garbanzos, cultivados de forma artesanal en la finca que Grupo Pesquera tiene en Vadillo de la Guareña, los trece visitantes y Alejandro Fernández disfrutaron de un Dehesa 14, un vino especial elaborado con la primera cosecha (1998) en Dehesa La Granja.Para el lechazo, asado al horno de leña, esperaban dos vinos únicos y diferentes: el Alenza 2003, un vino creado a la manera tradicional, y Paraje La Golosa, elaborado con las uvas de unas cepas de más de 90 años de una parcela especial de la bodega de El Vínculo, también de 2003. Completamente contrarios, ambos vinos pudieron ser disfrutados y más de un invitado pidió repetir.

Para acabar, con el postre y antes del café, Alejandro Fernández guardaba un Janus Tinto Pesquera 2003, una delicia para los visitantes. El grupo entero acabó cantando diferentes temas populares españoles e irlandeses y descubriendo la Ribera del Duero en su versión más original.